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Saco de moras
Texto: Roberto Castillo
Fotos: Reuters
24 de Enero de 2003
Roberto Castillo
Corre por el mundo el secreto a voces de que el augusto emperador de nuestros das, George W. Bush, es tonto. El rumor parece confirmarse cada vez que una pregunta periodstica lo pilla desprevenido y pone cara de Bambi encandilado antes de salvarse con algn chascarro o con el torpedo que le pasan sus asesores. No hace mucho, una vocera del gobierno canadiense tuvo un lapsus cassette: "What a moron!" exclam, comentando una declaracin de Bush.
La palabra moron es fuerte en el mundo angloparlante. Se usa en los lugares donde la mofa cruel es moneda de cambio, desde los patios hobbesianos del colegio hasta las fras antesalas de los asilos de ancianos. Ya no es aceptable usar "retardado" o "monglico", pero moron, al no referirse a un grupo social identificable, sirve muy bien para designar a una persona que funciona, a lo ms, con ampolleta de 25 watts.
La vocera boquisuelta que trat de gil al "Lder del Mundo Libre" (as le dicen sus cortesanos a George II, sin irona), tuvo que renunciar, pero los canadienses en general celebraron la irreverencia, porque ellos, como los mexicanos, sienten muy de cerca los codazos y los empellones del imperio. Un chileno-canadiense, plagiando a Porfirio Daz, se lamentaba: "Pauvre Canada! Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos". Podra decirse incluso que los canadienses se sienten culturalmente ms desvalidos que los mexicanos frente al vecinito que les toc. La verdad es que cuesta diferenciar un canaca de un yanqui: sean de Toronto o de Chicago, de "Deadmonton" o de Nebraska, se ven iguales y hablan un ingls muy parecido. Conozco turistas norteamericanos que, sabiendo esto, pegan banderas canadienses en sus maletas y mochilas para que no les cobren ms caro o les hagan responder por las tonteras que dice su presidente. Los gringos se aprovechan as de la similitud, pero los canadienses se acomplejan, y ellos mismos cuentan chistes de doble filo:
Qu es un canadiense? Exactamente lo mismo que un estadounidense, pero con seguro mdico y sin pistola.
Muchos canadienses juran que si un estadounidense emigra a Canad, el coeficiente intelectual baja, a los dos lados de la frontera. El que no entiende el chiste, es norteamericano, eh, agregan.
Bush alimenta este estereotipo, claro. En un discurso que dio en Yale University, donde entr por ser hijo y nieto de ex alumno y de donde sali con puros cuatritos, se tom la venganza del porro:
A los que se gradan con honores, premios y distinciones, les digo "bien". A los estudiantes de promedio C, les digo: "Ustedes pueden llegar a ser presidente".
Hacer alarde de desprecio por lo acadmico no es el acto de un moron. Es el gesto bien calculado de un operador poltico que sabe que su pblico verdadero no son los cabezones de toga y birrete, sino la gran masa votante que se siente desdeada por los esnobs intelectuales. La estrategia de borrar su proveniencia de cuna dorada, adoptando la caminada de recin bajado del caballo y el acento de la Texas profunda, con rancho, botas de serpiente cascabel y todo, es el toque magistral complementario. Ni Lavn le hace el peso a este tipo de populismo canchero, pues para ello tendra que instalar su propio rancho en La Pincoya, olvidarse de las camisas Oxford, burlarse de la Cato y aprender a decir shiloko.
La palabreja "morn" existe en castellano, segn los morones en su acepcin de lentitud de la Real Academia Espaola. En Chile, el lxico nativo contiene un mote todo-terreno que rima con morn. Podramos adoptar como alternativa el nuevo vocablo, enriqueciendo as el habla nacional: "Pasaste con roja, morn!". O la variante con alusiones frutcolas de exportacin: "Saco de moras", para darle un descanso a las manoseadas y eufemsticas peras.
A propsito de sacos de frutas, con el Tratado de Libre Comercio, los representantes chilenos tendrn que cuidarse de comentar las cantinfladas de Bush. Pero dudo de que un vocero del gobierno de Chile se vaya a referir peyorativamente al octanaje intelectual de George II. En primer lugar, no tenemos el complejo de los canadienses, porque, aunque les pese a muchos, nos falta para que nos confundan con norteamericanos. No andamos con pistolas nuestros F-16 ltimo modelo no llevan ni misiles y por lo menos estamos haciendo el intento de tener un plan de salud civilizado. Adems, tenemos un presidente que siempre ha sido bien mateto y que no fue elegido con chanchullo.
Pero lo principal es que ningn vocero chileno va a tratar a G.W. de morn, porque en Chile somos peritos en pillar cuando alguien no es, sino que se hace.
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