Mini/micro CUENTOS. The titles below are of the shortest short-stories written in Spanish. As you read, pay attention to the choice of tenses; afterwards, do the exercises that accompany each mini cuento.

¡A LEER!  I am very fond of these mini cuentos –also called micro cuentos– and I hope you will enjoy reading them too.

 

*[El hombre invisible]

 

*[Cuento de espantos]

 

*[Choque cultural]

 

*[El emperador de la China]

 

*[Hasta la muerte]

 

*[Hablaba y hablaba...]

 

*[Paternidad responsable]

 

*[Más mini/micro ficciones]


Mini/micro CUENTOS

 

‘El hombre invisible’                                                Gabriel Jiménez Emán
            Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello1.           
1se percató de ello = se dio cuenta de ello (became aware of it)

Para pensar, contestar y discutir:

 

 

‘Cuento de espanto’                                                José Emilio Pacheco
            Violó la cripta a medianoche. Halló1 su propio cadáver en el sarcófago.  
1halló = encontró (found out)

Para pensar, contestar y discutir:

 

 

Choque cultural’                                                            Elías Sánchez
            Los vecinos oyeron sus desgarradores quejidos1 y cuando rompieron la puerta para entrar vieron que Carmela tenía los ojos hinchados2, el labio partido, la mandíbula y los dientes rotos; había sangre3 por todas partes. Tuvieron que arrancarle4 a Sebastián de encima y no llegaron a oír que ella decía “perdóname, Sebastián...”  Se la llevaron deshecha al hospital. El día del juicio5, Sebastián dijo honesta y humildemente que no sabía que en este país era delito pegarle a la esposa. Atrás, todavía herida por la golpiza6, Carmela lloraba mientras calladamente repetía “perdóname, Sebastián, perdóname...”

1desgarradores quejidos = queja o llanto terrible (heartbreaking moan or groan)
2hinchados = swollen
3sangre = blood
4arrancar = snatch, grab forcefully
5juicio = court trial
6todavía herida por la golpiza = still wounded from the beating

Para pensar, contestar y discutir:

 

 

‘El emperador de la China’                                    Marco Denevi
            Cuando el emperador Wu Ti murió en su vasto lecho1, en lo más profundo del palacio imperial, nadie se dio cuenta. Todos estaban demasiado ocupados en obedecer2 sus órdenes. El único que lo supo fue Wang Mang, el primer ministro, hombre ambicioso que aspiraba al trono. No dijo nada y ocultó el cadáver. Transcurrió un año de increíble prosperidad para el imperio. Hasta que, por fin, Wang Mang mostró al pueblo el esqueleto pelado3 del difunto4 emperador. “¿Veis?—dijo—. Durante un año un muerto se sentó en el trono. Y quien realmente gobernó fui yo. Merezco ser emperador.” El pueblo, complacido, lo sentó en el trono y luego lo mató, para que fuese tan perfecto como su predecesor y la prosperidad del imperio continuase.           

1vasto lecho = cama grande
2obedecer = hacer lo que ordena alguien (to obey)
3pelado = sin pelo (bare, bald)
4difunto = muerto (deceased, dead)

Para pensar, contestar y discutir:

 

 

‘Hasta la muerte’                                                            Elías Sánchez
            James Smith y Eleonor Lewis vivieron toda la vida en su respectiva mansión suburbana. Jamás se hablaron y ninguno supo nunca el nombre del otro. Ambos siguieron su vida de solteros1 en la más patética soledad2. Curiosamente murieron el mismo día. Sus vecinos los encontraron por la peste3 que un día interrumpió la fragancia primaveral a la que estaban acostumbrados. Los periódicos dijeron que se trataba de un crimen pasional causado por demencia senil, como pudieron verificar por las montañas de cartas que James y Eleonor se escribieron durante más de medio siglo y que, por supuesto, nunca enviaron.

1solteros = que no están casados (single, unmarried)
2soledad = sin nadie, sin compañía (loneliness)
3peste = olor muy malo (disgusting smell, stench)

Para pensar, contestar y discutir:

 

 

‘Hablaba y hablaba...’                                    Max Aub
            Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera1 yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido2 que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido3 muy capaz de echarme mal de ojo4. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara5. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro.

1estuviera: imperfecto del subjuntivo del verbo estar
2hubiera tenido: pluscuamperfecto del subjuntivo del verbo tener (I would have had…)
3hubiese sido: pluscuamperfecto del subjuntivo del verbo ser (would have been…)
4mal de ojo: darle mala suerte a alguien (evil eye)
5se callara: imperfecto del subjuntivo del verbo reflexivo callarse (to shut up)

Para pensar, contestar y discutir:

 

 

‘Paternidad responsable’                                    Carlos Alfaro
            Era tu padre. Estaba igual, más joven incluso que antes de su muerte, y te miraba sonriente, parado al otro lado de la calle, con ese gesto que solía poner cuando eras niño y te iba a recoger a la salida del colegio cada tarde. Lógicamente, te quedaste perplejo, incapaz de entender qué sucedía, y no reparaste ni en que el disco se ponía rojo de repente ni en que derrapaba1 en la curva un autobús y se iba contra ti incontrolado. Fue tremendo. Ya en el suelo, inmóvil y medio atragantado2 de sangre, volviste de nuevo tus ojos hacia él y comprendiste. Era, siempre lo había sido3, un buen padre, y te alegró ver que había venido una vez más a recogerte.           

1derrapaba, resbalar (to slide, to lose control)
2atragantado, que no puede tragar (chocked)
3había sido: pluscuamperfecto del indicativo del verbo ser (had been)

Para pensar, contestar y discutir:

Más mini/micro ficciones:

Carlos Monsiváis (México)
Humor negro I
Y luego, había un niño de nueve años que mató a sus padres y le pidió al juez clemencia porque él era huérfano.


Augusto Monterroso (Guatemala)
El dinosaurio
Y cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí.


Augusto Roa Bastos (Paraguay)
Realismo mágico
Escribía a la luz de un frasco lleno de luciérnagas, lámparas secretas de mi infancia.

Guillermo Samperio (México)
¡Detesto la sopa de tornillos!, gritó el pequeño robot.


Poli Délano (Chile):
A Primera vista
Verse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro.


Jorge Luis Borges (Argentina)
Mala suerte
Chang Tzu habla de un hombre tenaz que, al cabo de tres ímprobos años, dominó el arte de matar dragones y que en el resto de sus días no dio con una sola oportunidad de ejercerlo.


Juan Armando Epple (Chile):
Sobre sueños no hay nada escrito
Despertó sobresaltado por la pesadilla: el monstruo lo perseguía rojo de odio y estaba a punto de saltarle por la espalda. Se irguió un momento, miró a su alrededor y tornó a dormirse, tranquilizado por la familiaridad del entorno oscuro de su cuarto.

Era lo que esperaba el monstruo para avanzar, esta vez en forma definitiva. Siempre se había sentido orgulloso de su disfraz de sombra.

Walter Garib (Chile):
La ejecución
El verdugo que tenía la cabeza cubierta con una capucha negra, descargó el hacha sobre el cuello del condenado a muerte. El golpe resultó fallido, pues el filo del hacha se melló, sin haber separado un milímetro la cabeza del tronco de quien iba a ser ajusticiado. Entonces, el verdugo cogió el hacha de reemplazo y volvió descargar un segundo golpe. También la nueva hacha resultó averiada. A partir de ese día, se suspendieron las ejecuciones de los robots.

José Leandro Urbina (Chile)
Padre nuestro que estás en los cielos
Mientras el sargento interrogaba a su madre y a su hermana, el capitán se llevó al niño, de una mano, a la otra pieza.
—¡Dónde está tu padre?— preguntó.
—En el cielo –susurró él.
—¿Cómo? ¿Ha muerto? –preguntó asombrado el capitán.
—No –dijo el niño—. Todas las noches baja del cielo a comer con nosotros.
El capitán alzó la vista y descubrió la puertecilla que daba al entretecho.



© All Rights Reserved. 2006 Asima F.X. Saad Maura